Todas las bordadoras se equivocan: un conteo mal hecho, un color que no era, una hebra demasiado tirante. Casi todo tiene arreglo sin tirar nada. Incluso hay un nombre para ello: en inglés lo llaman frogging (de frog, rana), porque «rip it, rip it» («arráncalo, arráncalo») suena como el croar de una rana. En español, simplemente, deshacer puntos (frogging).
Deshacer unos pocos puntos
Si solo son uno o dos puntos equivocados, trabaja despacio por el derecho:
- Desliza la punta de tu aguja de tapicería (punta roma) bajo la pata superior de la cruz y levántala con cuidado.
- Saca el hilo por donde entró, una pata cada vez.
- Por el revés, suelta con suavidad la cola de debajo de los puntos por los que estaba pasada.
Si el hilo es corto o está enredado, suele ser más fácil cortarlo. Usa unas tijeras pequeñas, afiladas y de punta fina, y corta el punto por el derecho, separando primero el hilo de la tela para no cortar nunca la Aida. Retira los trozos cortados con unas pinzas.
Deshacer una zona más grande
Cuando todo un bloque está mal:
- Trabajando por el derecho, pasa la punta de unas tijeras pequeñas y afiladas bajo las patas superiores de unos pocos puntos cada vez y córtalas; si cortas por el revés corres el riesgo de enganchar hilos que pasan desde los puntos de al lado.
- Retira los trocitos con pinzas, primero por el derecho y luego por el revés.
- Quita la pelusa que quede en los agujeros con un trozo de cinta adhesiva o un rodillo quitapelusas apoyado suavemente sobre la tela.
- Ve despacio cerca de los puntos que quieres conservar: es muy fácil cortar el hilo que no es.
No reutilices el hilo que has deshecho. Está rizado y desgastado, y no quedará igual que los puntos de alrededor. Empieza con una hebra nueva.
Corregir errores de conteo
Contar mal es el error más común, y muchas veces se descubre mucho más tarde, cuando dos zonas no encajan.
- Busca dónde empezó. Cuenta desde la línea gruesa de 10 más cercana del gráfico y compárala con tu bordado, retrocediendo hasta que ambos coincidan.
- Decide si importa. Si te has desviado un punto en una zona de fondo o dentro de una forma de un solo color, a veces puedes ajustar los puntos vecinos sin que nadie lo note jamás. Si desplaza un contorno, una cara o unas letras, deshaz hasta el error.
- Evítalo la próxima vez. Cuenta cada zona nueva a partir de un punto que sepas que está bien y compara a menudo con las líneas de 10. Hay quien prefiere cuadricular la tela con un hilo que luego se retira, marcando cada 10 cuadros.
Tela fruncida y puntos tirantes
Si la tela se arruga alrededor de los puntos, es que la tensión es excesiva o que la tela no estaba tensa mientras bordabas.
- Tira de cada punto solo lo justo para que quede plano; no des tirones.
- Mantén la tela tensa por igual en el bastidor (aro) o en el marco, y vuelve a tensarla a medida que avanzas.
- No arrastres el hilo por el revés más de unos pocos cuadros: las hebras largas pueden tirar.
- Un fruncido leve suele relajarse tras un lavado suave y un planchado bocabajo sobre una toalla, como se explica en nuestra guía de acabado. Los puntos muy tirantes es mejor deshacerlos y volver a hacerlos.
Si los puntos quedan retorcidos o con bultos, normalmente es que el hilo se ha ido enroscando. De vez en cuando deja colgar la aguja libremente para que se desenrosque.
Evitar que destiñan los colores
El hilo de bordar de buena calidad suele fabricarse para no desteñir, pero los rojos intensos y los tonos muy oscuros son los que hay que vigilar. Para ir sobre seguro:
- Lava siempre con agua fría, nunca caliente.
- Aclara bien y no dejes la pieza mojada doblada, arrugada ni amontonada.
- Enróllala en una toalla blanca limpia y ponla a secar en plano enseguida.
- Si un color empieza a desteñir, sigue aclarando con agua fría hasta que el agua salga limpia y luego seca en plano.
Evitar y tratar las manchas
Prevenir es mucho más fácil que curar:
- Lávate las manos antes de bordar y no te pongas crema.
- Mantén la comida y la bebida lejos de tu labor.
- Guárdala en una bolsa o una funda de almohada limpia, y sácala del bastidor entre sesión y sesión.
Si aparece una mancha, actúa pronto y con suavidad. Acláralo con agua fría y una gota de jabón suave, y da toquecitos, no frotes. Evita la lejía y los quitamanchas agresivos, que pueden decolorar o alterar los colores del hilo, y no planches sobre una mancha: el calor puede fijarla. Prueba antes cualquier producto en un retal de tela bordada. Si la pieza es muy valiosa o la mancha no sale, merece la pena consultar a una tintorería especializada en textiles.
Sigue adelante
Cada error corregido es una lección aprendida, y la mayoría desaparecen una vez lavada y enmarcada la pieza. Nuestros patrones usan solo puntos de cruz completos, sin pespunte, así que con estos arreglos tienes cubierto casi todo lo que te vas a encontrar. Si después de deshacer puntos te apetece bordar algo tranquilo, echa un vistazo a nuestros patrones de Libros y rincones acogedores.
Siguiente: consejos para un punto de cruz perfecto.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa frogging en punto de cruz?
Frogging es la jerga inglesa para deshacer puntos: «rip it, rip it» («arráncalo, arráncalo») suena como el croar de una rana (frog). Es algo totalmente normal al bordar.
¿Se puede reutilizar el hilo después de deshacerlo?
Mejor no. El hilo deshecho queda rizado y desgastado, así que se ve distinto a los puntos de alrededor. Usa una hebra nueva.
¿Cómo se corrige un error de conteo en punto de cruz?
Cuenta desde la línea gruesa de 10 más cercana del gráfico y compárala con tu bordado hasta encontrar dónde dejan de coincidir. Deshaz hasta ese punto, o ajusta los puntos vecinos si el error queda escondido dentro de una zona de un solo color.
¿Qué hago si he bordado con el color equivocado?
Deshaz los puntos equivocados por el derecho con la aguja o con unas tijeras pequeñas y vuelve a bordarlos con el color correcto. Si es un solo punto dentro de una zona de un tono muy parecido, quizá prefieras dejarlo.
¿Cómo elimino los agujeros que quedan al deshacer puntos?
Los agujeros agrandados suelen cerrarse solos tras un lavado suave y un planchado. También puedes devolver los hilos de la tela a su sitio rascando suavemente la zona con la uña.
¿Por qué se frunce mi punto de cruz?
Normalmente es porque los puntos están demasiado tirantes, la tela estaba floja en el bastidor o el hilo se ha arrastrado demasiado lejos por el revés. Un fruncido leve suele relajarse después de lavar y planchar.
